01/11/2016

La carta del director del FBI sacudió la campaña y sembró el miedo entre los demócratas. ¿Pero hasta qué punto ayudará al candidato republicano?

Quedan siete días para las elecciones y el promedio de sondeos indica que se ha estrechado la diferencia que separa a Hillary Clinton de Donald Trump. ¿Está a salvo la candidata demócrata? ¿Puede todavía perder en los estados decisivos? A continuación intento dar respuesta a esas y otras preguntas y explico el estado de la carrera presidencial.

1. ¿Cuándo empezó a repuntar Trump?

La carta del director de FBI, de James Comey, sacudió el pasado viernes la campaña y desató la indignación del entorno de Clinton, que presentó al alto funcionario como un irresponsable por sembrar dudas sobre la candidata unos días antes de la jornada electoral.

Es pronto para evaluar el impacto de esta nueva polémica sobre la carrera pero cualquier análisis debe partir de un hecho cierto: Trump había tocado suelo en los sondeos muchos días antes de la carta de Comey.


El promedio de sondeos del medio digital RealClearPolitics indica que el desplome del candidato a principios de octubre coincidió con la publicación del video donde presumía de manosear a su antojo a las mujeres. Las acusaciones de agresión sexual de una decena de mujeres y su mal papel en los debates no han hundido más a Trump, que ha ido repuntando poco a poco empujado quizá por detalles como la subida de las pólizas de Obamacare, que han llevado a votarle a los republicanos que hasta última hora se han resistido a votar por él.

2. ¿Está en peligro Clinton?

Es pronto para conocer el impacto real de la carta del director del FBI. Pero los primeros sondeos no reflejan un descenso en la intención de voto de la candidata demócrata, cuyo respaldo permanece en torno al 47%. Es un porcentaje similar al que logró Mitt Romney hace cuatro años pero casi una garantía de triunfo en una carrera donde hay otros dos candidatos por encima del 1%. Y donde Trump sigue por detrás.

Los debates y los errores de Trump han empujado a Clinton a su nivel más alto desde principios de julio y por ahora ese porcentaje apenas se ha movido pese al empuje de Trump.

3. ¿A quién ayuda el mapa?

Trump necesita ganar la mayoría de los estados decisivos para llegar a la Casa Blanca. Si Pennsylvania vota demócrata como auguran los sondeos, el candidato debe ganar en todos los demás estados en disputa menos Nevada para tener mayoría en el Colegio Electoral.

Si Trump gana todos los estados en disputa menos Colorado, el mapa sería como éste que incluyo aquí arriba: el candidato republicano tendría los mismos votos electorales que su adversaria y la elección del ganador quedaría en manos de la Cámara de Representantes en un procedimiento que explicaba mi colega María Ramírez

Hoy por hoy es un escenario improbable pero no imposible. Los sondeos se están estrechando en estados como Florida, Ohio o Carolina del Norte, y Trump todavía podría empatar. También podría ganar si se impusiera en los estados del mapa y arañara un voto electoral más en el segundo distrito de Maine, que no asigna sus cuatro votos electorales como los demás estados. Dos son para quien saca más votos en todo el estado y cada uno de los otros dos se los lleva el candidato que gana en cada distrito electoral. Como expliqué, Trump ha estado cinco veces en ese distrito, que por su demografía es propicio para él.

Maine no es el único estado que podría dar la sorpresa en la noche electoral. Clinton está intentando ganar dos estados que hace cuatro años votaron por Romney: Arizona y Georgia. Los sondeos la sitúan también cerca en lugares como Texas o Alaska pero la demografía de ambos estados y los problemas de las últimas semanas hacen difícil pensar en una sorpresa allí.

El estado más interesante es quizá Utah, que examinó en detalle mi colega Federica Narancio. Allí ganó Romney por 48 puntos hace cuatro años y ahora el aspirante independiente Evan McMullin podría ganar empujado por la resistencia de los mormones a Trump.

Un triunfo de McMullin podría trazar un resultado como el que incluyo aquí arriba: con ambos candidatos por debajo de los 270 votos electorales necesarios para ganar. En ese caso ocurriría lo mismo que si hubiera empate: la elección del presidente quedaría en manos de la Cámara de Representantes.

4. ¿Qué dice el voto anticipado?

La mayoría de los estados permiten que los ciudadanos voten antes del 8 de noviembre. En lugares como Ohio o Carolina del Norte los centros de votación se abrieron hace semanas. En otros como Virginia, New Hampshire o Pennsylvania sólo se puede votar el día de la jornada electoral.

Es difícil interpretar las cifras de voto anticipado. El New York Times publicó este lunes un análisis muy completo que detecta detalles buenos y malos para cada uno de los candidatos. Trump va por delante de su adversaria en estados como Ohio o Florida, y en cambio muy por detrás en Nevada, donde la ventaja es tal según este análisis de Joe Ralston que el ganador podría quedar decidido antes de la jornada electoral.

Las señales son más confusas en estados como Carolina del Norte, donde están votando más demócratas blancos pero menos jóvenes y menos afroamericanos que hace cuatro años, cuando Obama perdió por la mínima contra Romney en este estado del nuevo sur. Estas cifras son importantes porque Trump no puede ganar sin Carolina del Norte pero también porque allí se dirimen también la carrera al Senado y el nombre del gobernador.

Los próximos días serán decisivos para los demócratas en estados como Florida, por donde esta semana pasarán Bill Clinton, Joe Biden, Barack Obama y la propia Hillary, que estará este martes en Tampa y Orlando, dos ciudades importantes para el resultado final. El mejor análisis del voto temprano es del profesor Michael MacDonald, cuya página web actualiza los resultados en tiempo real.

5. ¿Y si la carrera ya está decidida?

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre las probabilidades de un triunfo de Trump. Sam Wang, profesor de la Universidad de Princeton, dice que Clinton sigue muy por delante y que los votantes demócratas deberían centrar sus esfuerzos en ganar escaños en el Senado y en la Cámara de Representantes. Nate Silver, en cambio, asigna una probabilidad de un 24% a un triunfo del candidato republicano y dice que es aún una posibilidad real.

La carta del director del FBI no tiene por qué ser un problema para los demócratas. La última vez que los emails de Clinton irrumpieron en campaña fue a principios de julio, cuando James Comey criticó la gestión de su correo electrónico pero anunció que no apreciaba delito en su actuación. Las palabras de Comey hicieron que Clinton cayera dos puntos en los sondeos. Esta vez por ahora no se aprecia una caída similar.

Lo que ocurrió este viernes puede empujar a los republicanos reticentes a votar por Trump y puede potenciar la participación entre algunos demócratas que podían quedarse en casa al dar por ganada la carrera. Lo que no parece probable es que queden votantes capaces de cambiar de opinión sobre un caso que estalló hace casi dos años y que está muy lejos de la gravedad del Watergate.

 

 Para más información visita: http://www.univision.com/noticias/elecciones-2016/cinco-pistas-sobre-el-estado-de-la-carrera-entre-trump-y-clinton-a-siete-dias-de-las-elecciones Todo el crédito a: Univisión

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